sábado, 22 de abril de 2017

Reseña | Openly Straight



Me hace ilusión decir que esta es la primera reseña que preparo con el nuevo diseño. YAY. Hasta me he puesto a hacer florecitas de puntuación aunque no han quedado muy bien :( Terminé de leer el libro ayer, así que todavía tengo la decepción bastante fresca.

Quizás esa no es la palabra que haga que sigáis leyendo, quizás no es la palabra que usaría en otras condiciones para un libro que me ha gustado.

Como es fácil adivinar por la sinopsis, se trata de un libro sobre una relación homosexual, pero es mucho más que eso. Es un viaje de autodescubrimiento sobre la sexualidad y sobre uno mismo, sobre las relaciones y las personas y sobre la homofobia, interna y externa. Me ha gustado cómo trata el tema de la sexualidad, cómo el protagonista intenta despegarse de la etiqueta de gay para encajar, para que la gente vea en él algo más que su sexualidad. Sin duda es un sentimiento de asociación con la realidad, un grito a que las personas homosexuales sean vistas como lo que son, personas, más allá de quién les guste, pero también es una representación clara de los diferentes puntos de vista de la comunidad gay, de la lucha interna entre la reclamación de unos derechos que nos pertenecen y la sensación de que no debería ser necesario, que nuestra sexualidad no debería ser una parte tan importante de nuestra vida.

Me han gustado las conclusiones a las que ha llegado Rafe, el protagonista y me ha gustado su forma de ser, de pensar, y de llegar a estas. Me ha parecido un personaje complejo, en absoluto plano, y que hacía lo que hacía, quizás desde un ambiente y una forma de ver el mundo muy privilegiadas, pero con unos razonamientos que podía comprender. A lo mejor a otros les cueste más, porque, como ya he dicho, dentro de la opresión no deja de ser un chico cis blanco con dinero que hace lo que hace, en parte, por aburrimiento. Quizás una forma más fácil de resumir a Rafe es no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes. 

Me ha gustado cómo han sido representados los demás personajes, gays y heteros, de este libro, porque había diversidad, había una amplitud de personalidades, se trataban temas importantes a través de ellos... Y no he visto en ningún momento que la sexualidad de los personajes fuera, en ningún momento, más importante que su personalidad.

Quiero destacar que me han hecho mucha gracia Albie y Toby. Su relación de amistad es maravillosa y las salidas que tienen son fantásticas. Otra cosa es que no sé yo si iban a clase o solo hacían el tonto, pero me gustó que su forma de ser fuese tan entretenida, hacía el libro mucho más ameno.

Ben, Ben, Ben. Qué puedo decir de Ben. Un chico profundo, algo atormentado, que intenta entenderse a sí mismo a la par que Rafe hace su propio viaje. Su forma de ser me pareció maravillosa. No tenía problemas en expresar sus sentimientos, y en decir lo que pensaba. Lo del  eros y el agape me pareció un puntazo como fan extrema de Yuri on Ice que soy. No quiero decir nada más sin hacer spoiler, pero aún sin leer su libro, sé que hay mucho más en él de lo que aparece en estas páginas. No es solo un empollón que deja aflorar sus sentimientos, no es solo una persona luchando un conflicto interno. Es alguien que busca que le entiendan, y que cree que se entiende a él mismo... pero nada más lejos, en mi opinión. Un personaje que merece la pena leer.

Mi descontento con este libro no tiene nada que ver tampoco con los demás personajes, y mucho menos con la relación y la forma en la que esta se desenvuelve, aunque supongo que es necesaria una resolución mejor para la relación, que es lo que estará en el segundo libro, que dudo mucho que vaya a leer. Mi descontento es para con el autor, porque un libro con personajes homosexuales no deja de ser bifóbica y misógina. Y eso me dio muchísima rabia. Terminé las pocas páginas que me quedaban del libro con un regusto en la boca, y no es para menos.

Imaginad que leéis un libro que describe asuntos que os interesan en un estilo desenfadado y juvenil, con una pluma que te hace querer seguir leyendo y que es cómodo y accesible. Imaginad que os gustan los personajes (me suele costar que me gusten todos los personajes, como ya se ha visto en muchas de mis reseñas anteriores). Y ahora imaginad que todo eso pierde valor porque el autor incluye opiniones que están totalmente fuera de lugar y se queda tan tranquilo. 

Para empezar, esta joya:
"I wandered back over to the tofu pig. It looked real, unless you got up really close to it. Then you could see: It was very much not. Up close, you could see how the artist molded the tofu, and the places where there were cracks in the pigskin. You could even see the finger indentations where he’d tried to massage the tofu flat. It was like when you approach a woman whom you think is beautiful and you see the caked-on blush and mascara, and you realize what you are seeing isn’t her; it’s her vanity. You’re seeing her attempt at beauty, and it’s the opposite of beauty that you’re looking at."
Quiero decir, ¿estáis leyendo lo mismo que yo? Una mujer que lleva maquillaje es el equivalente humano a un cerdo hecho de tofu: no es de verdad. Es solo esta frase, porque tampoco hay muchas más oportunidades en la novela para soltar estas hjo  


[SPOILER] Para ser sincera, lo de la bifobia lo digo por su página web, en la que dijo que Ben no se identifica como bisexual, si no que es "un hetero al que le gusta solo un chico", y que él está de acuerdo con eso y le parece totalmente válido, argumentando además que "el tío de Ben es bisexual", Es lo que me hizo no querer seguir leyendo esta biología. ¿Por qué esa necesidad de eliminar la visibilidad de los bisexuales? No lo entiendo [FIN].

En general, es un buen libro, y lo recomiendo, porque será que yo me indigno con facilidad, y más allá de las dos cosas que he nombrado, es un buen libro, y los temas que toca son importantes. Si podéis haceros con él, si os apetece leer literatura juvenil de temática homosexual, hacedlo. No os dejéis influenciar por lo malo que he comentado, porque quizás tiene peso, pero se puede andar a su alrededor. 

martes, 18 de abril de 2017

Mis parejas literarias preferidas | Top Ten Tuesday



Top Ten Tuesday es una iniciativa que el blog inglés The Broke and the Bookish creo en 2010 y que consiste en publicar, semanalmente, una lista, un top, de algo preferido. Para mi primer Top Ten Tuesday he decidido hacer una lista de mis parejas literarias preferidas, así que allá vamos.

  1. Aristotle y Dante: su mera existencia ya me parece importante. Está bien estar confuso, está bien no saber cómo aclarar tus sentimientos, está bien necesitar tiempo para conocerte a ti mismo. Lo importante en una relación es sacar lo mejor del otro, convertirte en una mejor persona, y creo que eso es lo que Ari y Dante hacen para el otro (Aristotle and Dante discover the Secrets of the Universe).
  2. Magnus y Alec: creo que no tengo que explayarme mucho en esta respuesta. Su relación es preciosa y goals y todo lo que queráis, y cómo esta evoluciona me parece aún mejor. Son dos de mis personajes preferidos de esa saga y, sin duda, se merecen toda la felicidad que puedan conseguir durante el tiempo que tengan (Cazadores de Sombras).
  3. Darcy y Elizabeth: uno de mis libros y una de mis películas preferidas. Una de las historias de amor más famosas de todos los tiempos no podía faltar en esta lista. La personalidad de los protagonistas y su forma de relacionarse el uno con el otro consiguen que se te escape un suspiro y que sueñes con un amor tan bonito como este, en el que los personajes se respetan y se comprenden de una manera que es complicada de encontrar en otras relaciones, y más en novelas clásicas. Su historia ha enamorado a muchísimas generaciones y seguirá enamorando a muchísimas más, seguro (Orgullo y Prejuicio).
  4. Will y Tessa: si sois Team Jem este no es vuestro blog (noo, no os vayáis). Will es uno de mis personajes literarios preferidos, y su relación con Tessa me parece tan bonita que no hay forma que no les incluya en este top. Will se merece estar con alguien que corresponda a sus sentimientos, que le trate con cariño y que le permita vivir una vida plena y feliz, y Tessa es esa persona. Ambos son fuertes y ambos son capaces de encontrar la felicidad al lado del otro y creo que es lo que cuenta (Cazadores de Sombras: Los Orígenes).
  5. Cress y Thorne: MIS BEBÉS. Thorne es un gilipollas, Cress es demasiado ingenua, y eso podría ser una mala combinación, pero no lo es. Los dos aprenden del otro, se convierten en versiones mejores de ellos mismos y permiten que los sentimientos de verdad, los sinceros, se asienten (Crónicas Lunares).
  6.  Harry y Draco: este es mi mayor what if en la lista. Lo siento mucho, pero si Harry tuviese que salir con un personaje femenino, preferiría mil veces más a Luna que a Ginny. Estuve tentada de poner Harry y Luna en la lista. Pero hay que elegir, y elijo a Draco. Sé que muchas pensaréis que es una cosa de fangirl y poco más, pero creo que la forma en la que estos dos personajes encajarían, se entenderían... sería una relación tormentosa, pero al final del camino, serían las dos únicas personas que conocerían y podrían controlar las heridas que la guerra dejó en ellos (Harry Potter)
  7. Sirius y Remus: esto no es un What If porque me da igual lo que diga Jotaká, estuvieron juntos, se quisieron mucho, y, platónica o no, su relación iba más allá de la amistad. Remus superó a Sirius encontrando el amor de nuevo. No se vuelve más canon que esto. Quiero creer que en su época juvenil, antes de la guerra y todo lo que pasó, fueron muy felices juntos (Harry Potter),
  8. Lynne y Arthmael: MIS OTROS BEBÉS. La evolución de Arthmael y como Lynne saca lo mejor de él es enorme, además se quieren muchísimo pero no permiten que su relación sea más importante que sus sueños/sus responsabilidades, y ese es un enorme punto a su favor. No podían faltar en esta lista porque me parece que la confianza y el cariño que se tienen es una muestra clara de amor verdadero (Sueños de Piedra).
  9. Rosie y Alex: yo leyendo este libro estaba como "can they fucking get they fucking shit together???" cada dos páginas, porque es que son soulmates y deberían estar juntos siempre y la espera se alarga y se alarga y se alarga... La fina línea que hay entre la amistad y el amor y cómo no siempre estás con la persona adecuada, o no siempre sabes expresar tus sentimientos. Al final lo único que quieres es que estén juntos Y felices, porque es lo que se merecen (Love, Rosie).
  10. Louisa y Will: A-D-I-Ó-S. No entiendo qué hice yo para merecer este sufrimiento. Como otras parejas de este top, aprecio que Will sacara lo mejor de Louisa, que le diese nuevas aspiraciones y que la apoyase para salir adelante. Quizás un poco trágica, su historia de amor habla de esperanza y de lucha contra las adversidades (Yo antes de Ti),*
Mención especial: Simon y Izzy, Percy y Annabeth, Ron y Hermione y Scarlet y Lobo son algunas de las parejas que se quedaron fuera de esta lista. Always in my heart ♥

*Yo Después de Ti no existe, fin del comunicado.

viernes, 14 de abril de 2017

Reseña | Sherlock S4



Título: Sherlock

Guión: Mark Gatiss, Steven Moffat.

Género: Detectives, Policíaca, Drama Televisivo, Suspense

Año: 2010

Cast: Benedict Cumberbatch, Martin Freeman, Mark Gatiss, Amanda Abington, Una Stubbs


Ubicada en el Londres del siglo XXI, la serie sigue los pasos del excéntrico detective Sherlock Holmes junto a su compañero el doctor John H. Watson, en su búsqueda por resolver los brutales crímenes que se van desarrollando. Sus insuperables habilidades de deducción y su arrogante distanciamiento emocional le convierten en el perfecto detective, pero pronto descubrirá que hay alguien más que le sigue los pasos, el misterioso James Moriarty.


ATENCIÓN: Esta reseña es de la cuarta temporada de Sherlock. No hay spoilers de las tres primeras, más allá de lo que me ha sido imposible obviar. Sí que hay spoilers de la cuarta, pero están señalados.

Advertencia: El que me conozca sabrá que Sherlock y Doctor Who son dos de mis series preferidas, como también conocerá de antemano mi profundo odio hacia el showrunner y guionista Steve Moffat. Si os cae bien no se os ha perdido nada aquí, porque en un estilo bastante tumblresco, declaro que este es un espacio full Moffat!Hate.

¿Habéis visto alguna vez una serie y, después de verla, habéis tenido que asimilar qué acabáis de ver para, tres meses después, seguir sin tener ni idea de qué era eso? Bienvenidos a mi vida.

Quizá me creé expectativas muy altas con esta serie, quizás me esperaba algo inteligente y atrevido que desafiara mi mente de buenas maneras, porque es un trato al que las dos primeras temporadas de esta maravillosa serie me acostumbraron, pero, si he de ser sincera, me encontré cualquier cosa menos eso.

Me encontré tramas deshiladas, agujeros que no había forma de rellenar, personajes que no podían estar menos alejados de su personalidad original y unos guiones que parecían estar escritos para desafiar a niños de párvulos. Quizás la temporada despertó en mí sentimientos que no había despertado antes la serie, quizás me estremecí más, y hasta lloré, pero no es esto lo que esperaba de esta serie, en absoluto.

Quizás lo que sí sea un motivo para llorar sean las tramas desaprovechadas que fueron enfocadas tan pero tan mal que no encuentro palabras para describir mi decepción y mi desencanto. O sí, porque tengo la sensación de que esta será una reseña muy, muy larga en la que echaré fuera toda mi desesperación y todo mi desencanto hacia los tres capítulos que terminaron de arruinar lo que, hasta entonces, podía ser considerada una serie perfecta (si obviamos la tercera temporada) y una bandera de la televisión inglesa.

Quiero aclarar, antes de que lleguéis a la conclusión equivocada, que sí, soy Johnlock shipper, y sí, encuentro muy justificado esperar una relación por parte de los dos personajes, porque hay suficientes indicios que llevan en esa dirección, pero no, mi queja no está fundamentada ni incluye en ningún momento la sexualidad de los personajes. Se han hecho miles de críticas al respecto, críticas con las que coincido sin duda, y no seré yo la que reitere un argumento desgastado.
Así pues, sin más dilación, empezaré por el capítulo uno (marcando los spoilers pertinentes).

La temporada despega justo después del final del especial que se emitió por año nuevo en 2016 (Sherlock, además de ser una serie que consigue despertar todos mis sentimientos, en este caso nada buenos, también es una serie que me hace esperar y perder la paciencia durante dos o tres años para luego soltar tres capítulos y despedirse hasta nuevo aviso), The Abominable Bride, una fumada bestial (y no solo por parte de los guionistas, gracias a Dios, porque me pareció un muy buen capítulo) que además pretendía transmitir un mensaje feminista, o al menos de apoyo a la mujer, que no se ha mantenido en absoluto en la presente temporada.

El capítulo 1, “The Six Thatchers”, es un sinsentido de principio a fin, y, además, el más aburrido y flojo de los tres.

Bebé, matrimonio insatisfecho, preguntas sin responder, un desplazamiento del personaje de John que no hay por dónde cogerlo, y que conduce a una trama que tampoco hay por dónde coger… Seguidamente tenemos un viaje que bien podría estar sacado de una película de Indiana Jones y que no nos conduce a ningún punto en absoluto, una revelación que nos hace preguntarnos cuál era la necesidad de la tercera temporada de la serie si la única intención que tenían para con el personaje de Mary era este y una conclusión totalmente fuera de lugar. Todo el capítulo podría haberse presentado de una forma muchísimo mejor, y los personajes podían dar mucho más de sí.

[SPOILER S4] ¿Soy la única que veía el enorme potencial de Mary como villana y que se sintió muy decepcionada cuando se reveló su historia? No aporta nada, ni viva ni muerta, no consigue que sienta pena por ella, y no es consiguiente con la importancia que se le dio con anterioridad. Tampoco entiendo por qué hay ese cambio en la relación de John y Sherlock al principio (es como si John quedase relegado y Mary ocupase su lugar, haciéndole sentir mal e insignificante dentro de la dinámica que llevan los tres), que también es parte de la causa de su distanciamiento al final, aunque John esté molesto y dolido, unos sentimientos bastante confusos. Más que nada, creo que se siente culpable, pero eso no me corresponde a mí analizarlo.

En todo caso, sigo pensando que relacionar lo de Moriarty con Mary habría dado muchísimo más juego que lo que terminaron haciendo, que, de verdad, no hay por dónde cogerlo [FIN SPOILER].

“The Lying Detective” le da la vuelta al asunto. Es el capítulo que salva la temporada y que me hizo pensar que merecía la pena seguir manteniendo las esperanzas altas a pesar del capítulo anterior. Nos encontramos ante una actuación brutal tanto por parte de Benedict como por parte de Martin, y también ante una trama tan bien hilada y con tan buenas referencias y momentos que me quito el sombrero ante Moffat y Gatiss a pesar de lo mucho que termino odiándoles al ¿final? de la serie.

Si hay algo que quiero destacar de este episodio, más allá de la maravillosidad que es y el amor que le tengo a Mrs. Hudson, y, ya sé que me repito, pero es algo que hay que recalcar, lo bien actuado que está, es ese regreso, quizás más bien taimado pero presente, al fin y al cabo, de Sherlock a la deducción. Los problemas que se le presentan son increíbles, y la forma en que consigue descifrarlos una vez más hace que te quedes con la boca abierta y no puedas sino sentir un alto nivel de fascinación.

El villano de este episodio juega con el espectador y con los personajes de una manera increíble, y en ningún momento sabes muy bien qué creer. La relación entre Sherlock y John también te mantiene en tensión constante, haciendo que te preguntes quién será el primero en ceder o peor, quién será el primero en sucumbir a esta. La violencia y el dolor son un plato asegurado en esta maravillosa obra de la televisión que consigue en noventa minutos lo que otras series parecen no poder alcanzar en temporadas eternas. Y, como la serie no cesa de fascinar al espectador, también comprobamos una evolución del personaje principal, con escenas y discursos que te dejan a flor de piel.

Más allá de las actuaciones, de la resolución o de lo que se descubre a lo largo de este capítulo, de cómo las relaciones se metamorfosean hasta convertirse en lo que son en la última entrega, hay algo importante que recalcar en este capítulo, y es que, en un tono mucho más maduro, te ofrece todo lo que Sherlock es, todo lo bueno de esas dos primeras temporadas, quizás desmereciéndolo un poco con las tramas.

El final del capítulo te deja al filo del asiento, comiéndote las uñas y compartiendo todas las teorías habidas y por haber en Tumblr de cómo terminará la serie y por qué está pasando lo que está pasando.

[SPOILER S4] No todo lo que tengo que decir sobre este capítulo es bueno, por supuesto. Me dolió ver a mis bebés tratarse de esta manera, con la pelea y todo, y hay un elemento recurrente que empieza en este capítulo y se mantiene a lo largo del episodio siguiente, que es la presencia de Mary como “alucinación” de John.

Aparece como esta figura amable, simpática, que empuja a John a dar lo mejor de sí y llevar la vida que quiere llevar. Pero no entiendo a qué se debe esta Mary, más allá de que es solo un reflejo de la mente de John, que se siente culpable, porque en ningún momento sentí que el personaje fuese así. Me molestan sus DVDs, me molesta su constante presencia, totalmente innecesaria, y me molesta que no me pueda quitar la espinilla de lo muchísimo mejor que hubiese sido la resolución de la serie con ella como villana y no con un arco de redimensión que no hay por dónde agarrar. Lo siento, pero es así. No se le saca el jugo, y cuando aparece, no permite que el espectador disfrute en plenitud de la serie [FIN SPOILER]

Como comentaba antes del spoiler, el final del segundo episodio te deja al filo del asiento, por eso no puedes sino decepcionarte cuando “The final problem” empieza de la manera en la que empieza. Cuando vi el capítulo por primera vez, en ruso y sin subtítulos, sentí que me estaban gastando una broma. Que tenía que haber más que aquello. Y bueno, en parte no entendía qué estaba pasando, así que estaba confundida por doble.

Cuando, al día siguiente, el capítulo estuvo disponible en Netflix () y pude verlo en inglés como una persona normal me di cuenta de que no, mi reacción de estupefacción, en el mal sentido de la palabra, no se quedaba corta. Por supuesto que disfruté del capítulo, me hizo estar en tensión durante todo el tiempo e incluso terminé llorando en alguna que otra escena.

Pero que un producto cultural sea capaz de despertar en mí sensaciones no lo convierte inmediatamente en un producto mejor o peor. Podría disertar aquí sobre la industria cultural en general y parafrasear a Adorno incluso, pero por mucho que me guste lo que estoy dando en clase, no es ni el momento ni el lugar. Sí, me gustó, pero no, no me gustó. Es algo más complejo que eso. Esperaba algo increíble, y aunque a nivel audiovisual me quito el sombrero, y la historia, si no empiezas a deshilarla, no está nada, pero nada mal, esto no está a la altura.

Más que nada porque la trama, y ahora sí que lo digo en el mal sentido, es infumable. No hay por dónde coger eso. Sherlock siempre se había mantenido, y quizás eso atraía a los espectadores, encima de una cuerda floja, una frontera entre aquello que es creíble forzando un poquito la mente y aquello que no. Con este capítulo no solo hay un patinazo brutal que hace que tengas que abrir la mente a unos niveles de Doctor Who más o menos, sino que, además, si se trata, como muchos sospechan, del final de la serie, no hay forma de encarrilar esto de nuevo.

No considero lo que diré a continuación un Spoiler, porque es la premisa de la temporada y es algo que ha dado muchísimo que hablar, así que lo diré sin rodeos. El capítulo gira alrededor de la hermana olvidada de Sherlock, Eurus, que es además increíble en todos los sentidos, pero sobretodo en el cerebral, llegando incluso a superar a sus brillantes hermanos. Se nos presenta en el segundo episodio, antes de ese increíble final que queda totalmente inutilizado aquí, y lo hace para poner todo patas para arriba.

Nos hallamos ante una producción desmedida, que, como ya he dicho, y como ya comentaré más adelante por qué con asiduidad, no me entra (en la cabeza, me estaba quedando sin analogías) ni con calzador. Es una mezcla entre una película de terror de serie Z, Saw y Shatter Island a la que se ha añadido unos efectos de película de acción de mediados de los ochenta y unos gags recurrentes que descolocan al espectador y que crean uno de los descuidos más complejos de todo el capítulo. Añadid una psicópata con cualidades poco humanas a la batidora y tenemos un completo kit de supervivencia para guionistas sin ideas.

Para mí, este fue el capítulo que destruyó, sin retorno, una serie que siempre voy a considerar muy buena y especial. Creo que tanto Moffat como Gatiss podrían haber hecho un trabajo espectacular que fuese capaz de maravillar y contentar a los espectadores, y fueron en la dirección contraria, ofreciendo un capítulo que estuvo al otro lado de una larga lista de malas críticas y confusión general. De todos modos, no pretendo que estéis de acuerdo conmigo, porque sé que a mucha gente le gustó, le convenció como final, y es algo que respeto, porque no todo el mundo tiene la misma opinión. Pero iré al grano de una vez que esto es más largo que una tesis doctoral.

[SPOILER S4] Oi, oi, oi. No sé ni por dónde empezar. Esto será una matanza, así que cubriros porque os podría salpicar algo de mi sarcasmo mordaz.

En un país multicolor, el mejor modo para que tu hermano mayor te hable de tu hermana que está encerrada en un manicomio de alta seguridad es hacer que un payaso y un enano vestido de niña le persigan por la casa. ¿Hablar como personas normales? No mientras cualquier Holmes pueda impedirlo.

Recordemos que el último capítulo terminó con Eurus admitiendo que es la hermana de Sherlock y disparándole a John. Ese es un problema “sin importancia” que los guionistas brushed out diciendo que era un tranquilizante y pues nada, que no es importante para la trama en absoluto. Oh, well.

A continuación, tenemos un espectáculo de fuegos artificiales, que les ha sido ofrecido por el 221B explotando y Sherlock y John saltando por la ventana mientras Mycroft va a ayudar a Mrs. Hudson. Tranquilos, que por más Borneriano que sea todo esto, no hay nadie herido, lo que les permite coger un helicóptero, abordar un barco pesquero y disfrazarse de forma ridícula para acceder a una isla a la que Mycroft ya tenía acceso desde un principio.

Tened en cuenta que esto ocurre en los primeros… ¿quince? minutos del capítulo. ¿Pensáis que es de lo más normal y aceptable y que los guionistas estaban totalmente serenos y en sus trece? Tranquilos, que el viaje no ha hecho más que empezar.

Eurus, la hermana loca de Sherlock y Mycroft está encerrada en una isla, pero ha salido de su prisión de máxima seguridad porque es tan inteligente que tiene poderes que le permiten controlar a los demás, una especie de hipnosis. La inteligencia de sus hermanos parece verse inhibida en su presencia (no es una teoría que haya podido probar, pero es algo de lo que estoy bastante convencida). Soy Sherlock Holmes, puedo resolver misterios sin estar allí, pero cuidado, no vaya a ser que no me dé cuenta de que no hay cristal en la celda de aislamiento de una psicópata.

Usar a Moriarty para atraer a Sherlock al juego ese también es un esquema bastante… estúpido. No hay otra palabra. Ey, Eurus, soy Mycroft, tu hermano guay. Te he traído a otro psicópata para que juguéis. Oh, se me olvidaba, él y Sherlock son enemigos. Volveré a las cinco. Te traeré la merienda.

Y el juego en sí. No hay tensión, no hay misterio. No hay nada que esté a la altura de Sherlock. Las “pruebas” que hay que ir pasando son, en su mayor parte, un insulto a la inteligencia que se demuestra en los otros episodios por parte de todos los personajes, una forma de mostrar una evolución de los que no me termina de encajar con nada, una excusa para mostrar muerte tras muerte de unos personajes que no me podrían importar menos, y, más importante todavía, una denigración del personaje de Molly.

La escena del ataúd, la escena del “te quiero”, me desgarró de tantas maneras. He leído críticas positivas, pero no hay forma de que yo pueda verlo así. Lo que veo es un personaje que se arrastra, que después de años sigue siendo mostrado como nada más que alguien cuyo papel en la serie es tener un amor no correspondido por el protagonista, que aquí además es aprovechado como objeto de burla por parte del villano y, por lo tanto, denigrado aún más. No comprendo qué pretendían hacer los guionistas con esto, si querían demostrar que Sherlock sentía algo por ella, aunque solo fuese amistad, si de verdad era lo que ella necesitaba para seguir con su vida… no lo sé, pero me pareció horrible el trato que Molly recibió.

Después de este descanso, regresemos a la niña del avión. Entre prueba y prueba tenemos a una niña que llama desde un avión en el que todo el mundo duerme y se va a estrellar en cualquier momento. Sherlock, John y Mycroft se preocupan mucho por ella, lo cual es tan OOC como el resto del capítulo, y sufren, y el avión vuela, y vuela, y vuela…

Mientras el capítulo te va mostrando algunas decisiones cruciales, como a quién matar entre tu mejor amigo y tu hermano, y algunos recuerdos que te permiten absolutamente, 100%, sin lugar a dudas, rellenar todos los huecos que la serie fue dejando a lo largo de los años (Sherlock no tenía un perro, tenía un mejor amigo que murió ahogado en un pozo, canciones creepy incluidas; no se acuerda de su hermana Eurus porque quemaba cosas y mataba gente y es un recuerdo que es normal suprimir, Sherlock es como es por eso, porque vamos, es lo que tiene la vida)… Y así podría seguir todo el día.
La niña del avión resulta ser Eurus. Sola, desamparada, porque nadie le hacía caso. Para creernos esto tenemos que ignorar que la niña les hablaba por móvil mientras Eurus estaba sin nada acurrucada en una habitación sufriendo porque ser una psicópata es muy duro (supongamos que se acurrucó allí después de hacer que sus secuaces hipnotizados del loquero en el que estaba atasen a John en un pozo y dejasen a Sherlock sedado en su antigua casa).

Ahora en serio, Eurus es genial. No solo es un estereotipo de persona con problemas mentales a la que se encierra y se trata como si no existiese, sino que además es aficionada a matar a los mejores amigos de su hermano ahogándolos en un pozo, quemar casas y fingir ser una niña pequeña encerrada en un avión para decir que se siente sola y necesita amor. Más allá de su fase psicótica, seguro que podemos apreciarla y entender por qué Sherlock toca el violín con ella y sus padres la visitan felices de la vida. Es una escena completamente conmovedora (NO).

Después de consolar y encerrar de nuevo a Eurus (porque eso funcionó de maravilla la primera vez) y de una emotiva cena en familia, Sherlock y John, que ha salido de un pozo en el que estaba atado sin que nadie le desatase, reconstruyen 221B con Rosemary (la hija de John que, supondremos, estaba con Harriet, su hermana lesbiana alcohólica, durante el resto del capítulo) y un DVD de los de Mary de fondo, siendo buena y diciendo que son sus Backstreet Boys. Nada más que añadir a esto. Un precioso final para un precioso episodio. Les doy mis dieces. [FIN SPOILERS]

Hmm, creo que va siendo hora de terminar esta extensa, extensa discerción sobre por qué la cuarta temporada de Sherlock no debería haber existido jamás. Si habéis llegado hasta el final, muchas gracias por vuestra paciencia y vuestra atención, porque os habéis tragado nueve páginas de Word que consisten en mí quejándome. Os quiero.

Como conclusión a este extenso comentario totalmente parcial y que, para nada, muestra mi ira, solo me queda decir: QUÉ MIERDA HE VISTO Y POR QUÉ.


3/5

miércoles, 12 de abril de 2017

Reseña | Cumbres Borrascosas

Título: Cumbres Borrascosas

Autor/a: Emily Brontë

Editorial: Escoged la que os venga mejor

Precio: Depende

ISBN: -

La poderosa y hosca figura de Heathcliff domina Cumbres Borrascosas, novela apasionada y tempestuosa cuya sensibilidad se adelantó a su tiempo. Los brumosos y sombríos páramos de Yorkshire son el singular escenario donde se desarrolla con fuerza arrebatadora esta historia de venganza y odio, de pasiones desatadas y amores desesperados que van más allá de la muerte y que hacen de ella una de las obras más singulares y atractivas de todos los tiempos.

Empezaré la reseña confesando que nunca he visto ninguna de las múltiples adaptaciones que tiene el libro. También diré que no voy a puntuarlo, por una sencilla razón. Me ha gustado leer el libro, me he sumergido en la obra y la aprecio, pero siento que me he perdido muchos matices y que hubiese podido acercarme más a los personajes y a la historia de no ser por la traducción.

Os hablo de esas ediciones de libros de principios de los 80 con traducciones que podríamos achacar a la primera mitad de siglo (aunque no sé muy bien a quién, porque el libro solo me facilita unas siglas). Esas ediciones en que los nombres de los personajes son traducidos para disfrute de nadie.

También diré, antes de sumirme en un comentario más profundo, que me gustó bastante más Jane Eyre cuando lo leí en su día de lo que me ha gustado este libro, y eso creo que ya no se puede adjudicar a una traducción pobre porque estamos hablando de la misma edición.

En todo caso, y que decir no quede, quiero hacer una relectura del libro con una edición que me acerque más a la obra original en cuando tenga la oportunidad (aunque por ahora suficiente tengo con abrir hueco a otro tipo de lecturas algo más de mi género habitual entre libros para clase).

Lo primero que hay que hacer para entender este libro es saber que el peso de la trama reside en la intensidad de los personajes. Si no fuese por ellos, por mucho que resulte casi imposible sentir algún tipo de afecto por personajes tan castigados e increíblemente cansinos como la mayoría de los que pueblan estas páginas, el libro perdería cualquier interés.

Y quizás te gusten mucho los personajes, o seas una persona que aprecia que el peso de la obra descanse sobre los hombros de grandes personalidades, pero considero que no es mi caso, o al menos, que no he podido congeniar con los personajes de esta novela en específico.

Si bien es verdad que es un clásico, creo que se comete un error enorme en alabar un libro solo porque a todo el mundo le gusta, sea o no sea un clásico. Y no, no me ha disgustado, pero tampoco me ha enamorado.

He visto personajes heridos, he visto venganza, he visto violencia, he visto amores que me ha costado comprender, relaciones tormentosas y complejas que costaba de explicar, con una narración que se distanciaba del punto inicial. También he visto un intento de crítica al racismo como condición inherente, pero no sé si es tanto esto como una justificación del odio y el desprecio que se le tiene al personaje de Heathcliff ya desde el principio, que empuja a esta relación.

He visto cómo se asociaban adjetivos negativos, horribles, a todos y cada uno de los personajes. Quizás el objetivo principal de la autora era que los odiase a todos pero que, aun así, pudiese sentir y comprender sus sentimientos. Hay una hipérbole de la maldad de los personajes, todos son egoístas, cerrados de mente, increíblemente violentos o cualquiera de estas cosas. Y no sé si pensar que la gente en esa época era así o que existe una explicación, un por qué.

Considero que es fácil extraer de dónde salen los sentimientos cuando hay una relación de amistad desde niños, y cómo la situación adversa, o el hecho de que las personas a su alrededor les tratasen mal, podría empujarles a una relación tormentosa. Pero, aun así, no ha despertado en mí ningún interés por esta.


Al hacérseme los personajes tan irritables, me costó muchísimo coger el ritmo de lectura de este libro, pero eso no significa que no haya disfrutado de la pluma de la autora, ni que no entienda por qué es considerado un clásico de la literatura. Es rompedor, es cruel, nos muestra a unas personas que podrían ser consideradas inhumanas, y, aun así, no puedes dejar de leer. Creo que eso es algo a destacar a favor de este libro, sin duda. 

sábado, 8 de abril de 2017

Wrap Up | Marzo 2017


Empecé el año como lo terminé, leyendo poco y con pocas ganas de reseñar cosas. Pero la cosa cambió cuando decidí que iba a leerme todos los libros de Rick Riordan sobre mitología griega/romana (luego seguiré con Magnus Chase, si es que el ritmo que he cogido y mis recientemente encontradas ganas de leer otras cosas me lo permiten).


Percy Jackson y los dioses del Olimpo es una serie de libros de aventuras y fantasía escrita por Rick Riordan. La obra está ambientada en los Estados Unidos en la época actual pero está basada en un suceso destacado en la mitología griega. Consta de cinco libros, así como tres spin-off. El protagonista es Percy Jackson, un joven hijo de Poseidón, dios del mar y los terremotos. Un día descubre que todos los mitos de la antigua Grecia son reales junto con sus respectivos dioses, que moran en el Olimpo, ahora situado en el piso 600 del Empire State Building. En el Campamento Mestizo (un campamento sólo para semidioses, donde ellos cultivan sus habilidades para la lucha y controlan sus poderes) conoce a Annabeth Chase hija de Atenea, y a Grover, un sátiro, quien lo llevó hasta allí y con quienes vivirá interminables aventuras con el objetivo de salvar al mundo de Cronos, el rey de los titanes, que pretende destruir el mundo.


El Héroe perdido es una novela fantástica y de aventura, escrita por Rick Riordan y basada en la mitología griega y romana. Es el primer libro de la saga Los héroes del Olimpo, la próxima serie sobre el campamento mestizo. El libro sigue a tres personajes nuevos, Jason, Piper y Leo, que tienen que luchar contra un gigante para salvar a la diosa Hera y evitar el cierre total del Olimpo. 
El Hijo de Neptuno es el segundo libro de la saga Los héroes del Olimpo, escrito por Rick Riordan. La historia sigue las aventuras de un Percy Jackson sin recuerdos, un semidiós hijo de Poseidon, cuando conoce un campamento romano de semidioses y va a Alaska con sus nuevos amigos Hazel Levesque y Frank Zhang para liberar al dios de la muerte, Tanatos, y ayudar a salvar el mundo de la madre tierra: Gea.

Supongo que no hay ninguna necesidad por mi parte de introducir esta maravillosa saga infantil y juvenil, ni sus secuelas. He disfrutado muchísimo de esta relectura y espero terminar ahora en Abril de leer los demás libros. No sé si colgaré reseña en extensivo de los libros, y si queréis que lo haga estaría bien que me dejarais un comentario. No sé qué más decir. Ah, sí, Leo y Nico son mis hijos porque disfruto sufriendo y siempre adopto a los que más sufren. 

jueves, 6 de abril de 2017

Reseña | Never Never



Título: Never Never

Autoras: Tarryn Fisher, Colleen Hoover

Editorial: -

Precio: -

ISBN: -

Mejores amigos desde que aprendieron a caminar.
Enamorados desde los catorce años.
Completes extraños desde esta mañana.
Él hará lo que sea para recordar. Ella hará lo que sea para olvidar.


Esto es un 3x1, porque las entregas son cortas y se devoran rápido, y considero que se tienen que tratar como un todo y no como novelas cortas. Por lo tanto, si no habéis leído la "trilogía" entera, la reseña podría contener spoilers. El que avisa no es traidor.

Bueno, segundo libro de Colleen Hoover que cojo y creedme cuando digo que estoy igual de sorprendida que vosotros al admitir lo mucho que he disfrutado de su lectura y lo rápido que la autora está subiendo puestos en mi escala pese a que suelo mantenerme lo más alejada posible de los libros con temática romántica (más que nada porque considero que los clichés y yo no nos llevamos bien).

A ver, esto hay que entenderlo dentro del ámbito de lecturas ligeras y muy rápidas, para pasar un buen rato. Para eso, Hoover (y en este caso Fisher) cumple de más las expectativas.

Empecé a leer este libro para una Lectura Conjunta, y aunque no las tenía todas conmigo, por los comentarios que rondan por la red sobre cómo el final decepciona y deja muchos hilos colgando, puedo decir que fue una buena decisión, porque dudo que de otra manera me hubiese acercado a estas tres novelitas.

Ya que la sinopsis no adelanta mucho, os explicaré en pocas frases de qué trata la novela. La historia, que además que como de amor podríamos clasificar como de misterio, introduce a los personajes protagonistas, Charlize y Silas, como una pareja adolescente que desconoce todo lo que tiene relación con sus personas. Mientras vas avanzando en la lectura, descubres a la par que ellos quiénes son, cómo son sus situaciones personales y todas las pistas pertinentes a por qué perdieron la memoria y cómo podrían recuperarla.

Voy a empezar el comentario personal diciendo que me ha parecido una novela con una trama muy original, que, pese a que hay cosas que me gustaría que estuviesen explicadas de una forma más detallada, es un libro innovador en muchos aspectos.

Aunque se trata de una historia romántica y habla sobre parejas que están predestinadas y deberían, sí o sí, terminar juntos, tiene muchos más elementos que nos permiten, quizás, situar el libro en otras categorías, como ciencia ficción o paranormal. 

¿Que qué quiero decir con eso? Es simple, si se lee la premisa del libro, adivinar qué está pasando. Nos encontramos con personajes que tienen una historia juntos, una larga historia. Están en una situación a la que no saben muy bien cómo han llegado, y de la que no saben muy bien cómo salir ya que han perdido sus recuerdos, o, al menos, todo aquello que involucre quiénes son.

A medida que vas leyendo te vas adentrando en una lectura tan adictiva como entretenida, que te ofrece pedazos desmenuzados que tienes que ir juntando para intentar encontrar un por qué a la historia. A medida que pasan los días para nuestros protagonistas, se va haciendo más claro el patrón y les vas conociendo a medida que aprenden ellos mismos quién se supone que son y qué está pasando con su vida.

Eso sí, como ya he dicho, hay varias cosas que no me han terminado de encajar por ningún lado, y considero que la explicación final deja muchísimo que desear, sobre todo teniendo en cuenta que deja varios hilos sueltos.

Charlie es una chica con la que me ha costado conectar. Incluso cuando no se conocía a ella misma, le era fácil adivinar que era una persona desagradable, y no puedo más que coincidir con ella. Pero a la vez se va viendo que puede no serlo, que su personalidad esconde capas. No quiero ahondar más, porque haría spoiler, pero, aunque me haya gustado, tampoco me ha caído bien, aunque tiene sus puntos.

Silas, por otro lado, me ha dejado más bien fría. Está bien construido, puedo entender su motivación y cómo es, puedo comprender cómo actúa, y no es mala persona, es interesante y tiene sus puntos. Creo que me caería mejor que ella, en todo caso, si los conociera en la vida real, y que en el fondo es una de las claves para que este libro me resultara tan entretenido, pero… no sé.


Los hermanos me han caído más simpáticos que los protagonistas, ambos. Me ha gustado la dinámica que tenían y lo que aportaban a la novela. Eran los únicos personajes secundarios con peso y me ha gustado cómo las autoras hayan sabido jugar esa baza a su favor. Sobre los padres tengo poco que decir, pero me parece que, en cierta medida, actúan con bastante planitud pero con lógica, que es lo que se puede pedir en la mayoría de estos casos. 

Concluiré diciendo que la pluma es ligera, que la lectura es muy rápida, y no solo por la brevedad, y que es un buen libro para pasar el rato sin pedirle mucho al final. 

4/5

domingo, 2 de abril de 2017

RETOS 2017



Aquí tenemos la lista de retos a los que me apuntaré durante este año. Podéis encontrar un enlace a todos los retos en esta entrada, haciendo click en las imágenes del reto. He vuelto a ignorar esa voz en mi cabeza que me decía que no iba a cumplir ningún record. Ya veréis, ya.

Goodreads: 

2017 Reading Challenge

2017 Reading Challenge
Ari has read 13 books toward her goal of 60 books.
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No hay mucho que pueda decir sobre este reto que ya no sepáis. La red social de lectores, Goodreads, que permite llevar un seguimiento de tus lecturas y las de tus amigos, ofrece un reto literario en que tú te propones leer una cantidad de libros cada año, y la página lleva la cuenta de si los has leído o no, cuántos llevas, etc.